El espacio se podría considerar que es básicamente lo más importante que hay que tener en cuenta a la hora de diseñar un edificio, ya que es donde se van a desarrollar las actividades por las cuales ha sido diseñada esta estructura.

El espacio es todo aquello que nos rodea y obedece a diferentes conceptos y diferentes disciplinas que se ocupan del espacio físico, el espacio geográfico, el espacio exterior e interior.

Es el elemento primordial de la Arquitectura, aquel delimitado materialmente por el volumen a pesar que volumen no siempre coincide con la forma material que lo delimita.

Este espacio es creado por necesidad del ser humano para tener un techo para protegerse y poder desarrollar diversas actividades de su vida cotidiana.

Estos espacios desarrollados por el humano no necesariamente son desarrollados con muros, también se pueden desarrollar con elementos de la naturaleza los cuales le dan un estilo al espacio, esto ya dependería de los gustos de las personas y de las necesidades.

 

 

Entonces, los problemas de diseño tanto arquitectónico como del interiorismo, han de centrarse en el obligado agrado de lo útil, es decir de lo funcional, con lo que el placer de lo estético de las formas se relegará en algunas ocasiones a segundo plano.

En cuanto a su función o (papel) en la estructura del sistema, se dividen estos espacios en dos grandes familias:

Espacios Servidos: (o que sirvan) aquellos que son el motivo por los cuales se construyen.

Espacios Servidores: aquellos que complementan la actividad funcional en los espacios servidos.

 

Por ejemplo, en una casa los espacios privados (las habitaciones, comedor, salas de estar, etc.) son espacios servidos; los pasillos, baños, cocinas o escaleras son espacios servidores.

Esta gran subdivisión, muy amplia, corresponde a Louis Kahn, y le permitió un tratamiento formal, jerarquizado y expresivo.

La circulación vincula los espacios de un edificio y reúne a un conjunto de espacios interiores y exteriores, con límites, nudos y finales del recorrido, a través de pasillos, galerías, tribunas, escaleras y ámbitos.

Estos elementos constituyen una parte integral de la organización del edificio, por lo tanto, la forma y la escala del espacio circulatorio deberá ser apropiada al desplazamiento del ser humano.

De esta manera podemos ordenar de manera clara las diferentes estancias del edifico permitiendo un diseño funcional, inteligente Y útil para el día a día de los usuarios.

El espacio interno es el protagonista del hecho arquitectónico.

Todo edificio colabora en la creación de dos espacios: los espacios servidos i los espacios servidores.

 

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